Cómo no arruinar momentos por interpretaciones negativas

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos queremos abordar un tema que suele pasar factura en nuestras relaciones y disfrute de situaciones, que es el arruinar un momento o un gran día por un detalle o interpretación negativa.

A todos nos ha pasado. Un gran día con un montón de buenos momentos y experiencias y… hay un detalle, algo nos parece mal, interpretamos algo de alguien de forma negativa… y se nos estropea el día por completo. Normalmente somos capaces de verlo con perspectiva con el tiempo, pero en ese justo momento no, y realmente eso es lo que nos hace sentirnos mal en la situación en la que estamos envueltos. De modo que si algo tenemos que trabajar es esa interpretación del momento, del instante, puesto que es la que nos repercute directamente.

En ocasiones nos estamos esforzando tanto en que algo salga bien, que no somos nada transigentes con los errores de los demás, y respondemos de forma extrema ante algo que en otras circunstancias no nos haría sentir de ese modo. Por tanto, un primer punto sería no ser  extremadamente exigente con los demás. Y a ese primer punto podríamos agregarle un segundo punto que sería tolerar los errores de terceros de mejor forma, sobre todo, con la búsqueda de empatía y el objetivo de que no nos afecten esos errores de forma grave. Sin duda, todo esto lo tenemos que aplicar también a nuestros errores, y a la autoexigencia que tenemos, ya que, a veces, magnificamos un error que realmente no tenía la importancia o gravedad dada.

Sabemos la dificultad de que todo salga bien, pero realmente debemos de contar con que la perfección es prácticamente imposible de conseguir. Por supuesto que hay que intentar dar lo mejor de nosotros mismos en cada situación, pero siendo conscientes de que si algo no sale increíblemente bien, no ocurre nada. Debemos disfrutar de los momentos, las situaciones, aunque no sean 100% perfectos. Si lo pensamos, puede que hayamos hecho una tarta y no esté “de 10”, pero disfrutarla en la compañía de nuestros amigos o seres queridos puede tener más relevancia que la perfección de la tarta en sí.

Ser radicales en nuestras interpretaciones tampoco nos ayudará a tener buenas relaciones sociales con los demás, puesto que rápidamente nos posicionamos en los polos “positivo o negativo” de un tema, colocando a los demás según sus respuestas en uno u otro polo. Así pues la riqueza de perspectivas es algo determinante para no cometer errores juzgando posiciones de los demás, que no tienen que coincidir siempre con las nuestras.

Si lo pensamos, un día perfecto, se compone de un montón de hechos, historias, momentos… que realmente puede que no hayan sido tan buenos por separado.  La clave está en la unión de todos ellos, en cómo los hemos disfrutado, en la compañía, en nuestro momento vital…

Así pues, no cometamos el error de arruinar lo que está siendo un buen día por un pequeño detalle o por una interpretación del momento. Intenta ganar en perspectiva y de esta manera conseguiremos no tirar por tierra experiencias que nos gustan y que estarán en el recuerdo para siempre.  Conocemos la dificultad de todo esto pero… ¿te atreves a intentarlo?

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