Cómo mantener la calma en momentos difíciles

Desde MA Psicólogos, psicólogos especialistas en psicología de niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar acerca de la importancia de mantener la calma en momentos difíciles. ¿Quieres saber cómo puedes hacerlo?

Todos hemos experimentado momentos o vivido situaciones complicadas, que no nos esperábamos y que nos han puesto en una posición que ni nos imaginábamos. Es algo que va unido a la vida, y estas situaciones, además, suelen darse cuando uno menos se lo espera. Ya sea la muerte de un ser querido, una catástrofe atmosférica, un despido repentino o una ruptura inesperada con la pareja, todo ello suele hacer que tengamos reacciones que no sean similares a las que acostumbramos. Y es más, estas reacciones pueden llevarnos al pensamiento “todo o nada” también conocido como reacciones extremistas, ataques de ansiedad, “shock”, respuestas de estrés…

¿Qué hace no perder la calma en momentos así? Sin duda hay muchos factores, como los conocimientos, la experiencia vital, nuestra personalidad… pero sin duda algo destaca sobre todo ello, y es la sensación de control. La sensación de control es algo que nos ayuda a no tener incertidumbre, y esto está íntimamente relacionado con que se reduzca nuestra ansiedad ante un suceso. Además, favorece la confianza y seguridad en uno mismo, lo que nos lleva a poder hacernos cargo de una situación difícil de la forma más adecuada posible.

Ante una adversidad, el mantener la calma unido a la sensación de control anteriormente mencionada nos ayudará a poder tomar las decisiones más adecuadas dentro de la situación en la que estamos envueltos. Un ejemplo sería la diferencia entre una persona que no sabe nadar y se le cae al agua su hijo y la misma situación ocurriéndole a un socorrista experimentado. Evidentemente la primera persona no tiene ningún grado de control sobre la situación, y todo lo que haga irá acompañado de una sensación de miedo, pánico y ansiedad que no ayudará a pensar con claridad. La calma en este caso será prácticamente inexistente. En cambio, el socorrista experimentado no sólo tendrá la sensación de control adecuada, sino que sus conocimientos sobre lo que está aconteciendo le ayudarán a tener la sangre fría suficiente como para abordar la situación de la mejor forma.

Por supuesto que hay situaciones para las que no podemos estar preparados al 100%, y que ni siquiera nos esperamos. Ahora bien, la forma de encarar un problema irá muy ligado a cómo soportemos la presión, cómo manejemos nuestra ansiedad y como afrontemos los problemas. Tener un segundo de calma, para poder centrarnos en nosotros mismos, en nuestra respiración, y estado fisiológico, puede ser clave para conseguir tranquilizarnos y poder pensar con claridad. Esa claridad que nos ayude a no tomar una decisión precipitada, decir algo de lo que nos podamos arrepentir o buscar la mejor alternativa para solucionar un problema.

Todo ello es algo difícil de dominar, pero que si podemos entrenar, visualizando situaciones y anticipándonos imaginando como resolver un problema de la mejor forma posible. Por eso existen simulacros de incendios, por ejemplo. Una forma sencilla de anticiparse a una situación complicada, realizando (ya no sólo imaginando) las acciones necesarias ante una posible situación difícil.

Por todo ello, resulta evidente que ante una situación complicada supone una ventaja clave el poder conseguir la calma suficiente para abordar el problema sin entrar en estado de  pánico. Desde MA Psicólogos te motivamos a que pienses acerca de todo esto y así seas más consciente y puedas reaccionar de la mejor manera posible, ¿te atreves?

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