Cómo no generar problemas de un fastidio

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos vamos a abordar el tema de la magnificación de un fastidio o contrariedad llevándolo a la categoría de problema.

A todos nos ha pasado que, de un aparentemente insignificante comentario o pega, las cosas hayan terminado incomprensiblemente peor, llegando incluso a ser un problema para nosotros. Ya bien sea con un mal entendido, con una discusión o con un enfado, nos vemos envueltos en algo que ni de lejos parecía posible en un comienzo. Es más, puede llevar a que nos sintamos ofendidos y que afecte funcionalmente a la relación con otra persona o a nuestros pensamientos, atacándonos a nosotros mismos y a nuestra autoestima.

¿Cómo hemos llegado a ese punto?  En ocasiones tendemos a ser extremistas y valorar las cosas blanco o negro, todo o nada, y esto elimina todas las posibles categorías intermedias. De este modo si algo nos sale mal, o alguien nos dice algo que no nos gusta, podemos llevar nuestra reacción mucho más lejos y terminar por generar un problema que, a priori, no debería existir.

“Si mi amigo no me ayuda hoy con la mudanza, no es mi amigo”.

Este ejemplo ilustra de lo que estamos hablando, y vemos cómo podemos acabar creando un problema, cuando quizás haya explicaciones alternativas a nuestro pensamiento que no nos estamos planteando. El hecho de ponernos en el lugar de los demás será determinante para que este tipo de situaciones se den lo menos posible, ya que ampliaremos nuestra perspectiva y entenderemos explicaciones más allá de las que nosotros veríamos en un principio.

En otras ocasiones, un detalle de una conversación termina por complicarse y acabar en una discusión totalmente diferente. Y es que, a veces, un detalle genera que el interlocutor interprete de un modo distinto a nuestras intenciones el mensaje. Debemos cuidar las formas en nuestra manera de expresarnos, pero a la vez debemos saber diferenciar una conversación o discusión sobre un tema, de lo personal. ¿A qué nos estamos refiriendo?  Una aparente charla puede terminar en una bronca, cosa que ocurre cuando nos alejamos del tema de la conversación para terminar en algo muy diferente. Saber ver esto, nos ayudará a poder frenar y no llegar a una situación no deseada.

Un ejemplo de esto ocurre cuando dos personas están discutiendo acerca de política, y terminan por descalificar personalmente al otro en vez de emplear argumentos sobre el tema tratado en sí.

La persona, deja de hablar del tema tratado (la política) para pasar a lo personal, pudiendo llegar, si la cosa llega a más, a problemas entre dos personas que aparentemente no iban a tener un conflicto. Por tanto, centrarnos en los temas de debate o charla, sin llevarlo a la descalificación personal será un factor clave para no terminar teniendo un problema, cuando lo único probablemente negativo sería no coincidir en la manera de ver las cosas.

Si ponemos todo esto en práctica, generaremos un mejor clima, tanto en nuestra manera de pensar las cosas, como a la hora de tratar con los demás, disminuyendo la posibilidad de tener problemas que afecten a nuestro día a día y haciendo más atractiva nuestra vida. ¿Crees que puedes ponerlo en práctica?

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