Negociación en la adolescencia

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos hoy vamos a abordar la importancia de la negociación en la adolescencia dentro de la familia.

Un factor muy común dentro de la adolescencia que provoca problemas notables es la consideración por parte de los padres de sus hijos como niños pequeños cuando el rol que quiere asumir el adolescente es ya de adulto. Se produce entonces un choque, una distorsión de rol, que genera malestar. El adolescente, ya se considera en el mundo de los adultos, y para él llega un momento en el que los iguales, los amigos suponen gran parte de sus preocupaciones y satisfacciones. Por contra, en ese momento los padres son las únicas personas del mundo que le dicen lo que tiene que hacer, lo que hace mal o quienes le castigan. Es un momento complicado, sin duda hay que lidiar con un montón de variables y no siempre se pueden tener todas controladas.

Hoy nos centraremos en la importancia de la negociación dentro del rol de persona mayor dentro del núcleo familiar aún siendo un adolescente. Para los padres siempre tiene cierta dificultad comprender que su niño ya no lo es tanto, y que se encuentra en una etapa donde toma decisiones por si mismo aunque éstas no sean siempre las más adecuadas. Es vital darse cuenta de que, independientemente de que ya no sea un niño y se esté haciendo mayor, su hijo siempre será su hijo. A partir de aquí tenemos que buscar la mejor adaptación al momento para que el clima en el hogar sea el mejor posible.

El acuerdo como punto clave

Normalmente los adolescentes quieren disfrutar de la libertad de ser una persona mayor, pero sin su parte mala, los deberes y obligaciones. Aquí entra la negociación. Debemos hacer entender que para disfrutar de esa libertad, debe demostrar entre otras cosas responsabilidad y cargo hacia sus quehaceres, que aumentarán debido a que puede llevar una carga mayor. Es muy importante que esto se realice conversando, haciendo ver y entender que es parte del proceso de maduración.

¿Quiere llegar más tarde porque considera que tiene la edad para hacerlo? Pues bien, tendrá entonces que hacerse cargo de sus deberes, estudios, tareas… y lo más importante, sin que los padres tengan que estar constantemente recordándolo. Si no es así, estará disfrutando de la parte “positiva” sin hacerse cargo de la “negativa”.  Esta parte es esencial para que salga adelante la negociación, las consecuencias de los actos tienen repercusiones, y en el caso de los adolescentes serán restricciones en su ocio, actividades deseadas o salidas.

Es muy importante el trato personal en estos casos. La comunicación cobra especial relevancia, pues es ahí donde en ocasiones mostramos un trato infantil hacia los hijos, que provoca las disputas. Si fomentamos una comunicación sana, es muy probable que consigamos mejores conversaciones y nuestros hijos ganen en confianza para tratar ciertos temas con los que se encontrarán y que les pueden generar dudas o problemas.

Nuestros hijos seguirán siéndolo y es inevitable que crezcan. Es importante saber disfrutar de cada etapa de la mejor manera posible, y en este caso, un trato adecuado mejorará las relaciones familiares. ¿Lo ponemos en práctica?

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