Adicción al móvil entre jóvenes

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos queremos hablar sobre un problema cada vez más extendido en nuestra sociedad, la adicción al teléfono móvil de los jóvenes y los problemas derivados de estos malos usos de la tecnología.

Adolescentes adictos a Internet: motivos para preocuparse

Las principales señales que pueden alertar sobre si un menor está cayendo en la adicción a su teléfono móvil son bastante semejantes a los síntomas de cualquier otro vicio. Hablamos de ansiedad, cambios repentinos de humor, agresividad, trastornos del sueño y un largo etcétera de indicios que son claramente una representación de que algo no va bien en el comportamiento normal de un joven.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de los adolescentes que sufren estos problemas son nativos digitales que reciben desde muy jóvenes los últimos modelos del mercado. Esta precocidad y la globalización de Internet, son ingredientes para una receta que tiene como base una adicción casi enfermiza por estar continuamente respondiendo chats, subiendo sus fotos a las redes sociales y comprobando sus notificaciones en el smartphone.

Las redes sociales son otro factor más que debemos incorporar a la ecuación. El ser más popular que nadie, el intentar llegar a más seguidores o el conseguir cientos de “me gusta” son metas que se convierten en hitos importantes para sus cortas e inexpertas vidas. En la mayoría de las ocasiones no son conscientes de lo que publican, comentan o visualizan, por eso el control paterno es fundamental.

Según un estudio realizado por el comparador web Rastreator.com, el año pasado un 45% de los jóvenes se consideraba adictos a su teléfono móvil y un 20% aseguraba no poder vivir sin smartphone. Cifras que aumentan de manera alarmante desde 2015.

Pero este informe también ofrece información positiva. Debido a la alarma social que está teniendo este problema, parece que los jóvenes de entre 18 y 24 años se están dando cuenta que no pueden estar las 24 horas del día pegados la pantalla de su móvil. Esto se ve reflejado en que el uso medio diario de móviles se ha reducido en más de hora y veinte minutos desde el 2016.

Hay que dar ejemplo

Los padres de los jóvenes son, en muchos casos, un espejo en el que se miran y por consecuencia, reflejan comportamientos y hábitos muy similares. Los tutores deben ser un ejemplo de buen comportamiento, educación y civismo, y entre esos aspectos sociales y de responsabilidad está el hacer un uso correcto de las tecnologías. Ya no solo hablamos del smartphone, si no de la presencia en Internet y de otro tipo de dispositivos como el ordenador o la televisión.

De nada sirve que una madre intente que su hijo deje el móvil y que ella haga un uso excesivo de su smartphone.

Los expertos tampoco ven con buenos ojos que, por ejemplo, padres regalen a sus hijos de 8 y 9 años un móvil de alta gama. Es un regalo desproporcionado y que provoca que desde muy pequeños se les inculque que el móvil es algo básico en la vida. No en vano España es uno de los países del mundo con mayor penetración de móviles, con el 88% (datos del Informe Ditrendia: Mobile en España y en el Mundo 2017).

Así mismo, se recomienda el uso de aplicaciones de control parental para vigilar el uso que los más jóvenes hacen con sus teléfonos móviles cuando no estamos junto a ellos.

La difusión como clave para combatirlo

La concienciación social ante este grave problema de los jóvenes es fundamental para detectarlo a tiempo y también para tratarlo. Los medios de comunicación, gracias a su poder de influencia, tienen la posibilidad de poner el foco ante este tipo de adicciones que pueden derivar en problemas más serios.

Porque sabemos lo importante que es la difusión sobre estos temas, queremos agradecer al programa de la TPA, Pasa la tarde, la invitación para charlar sobre la adicción de los jóvenes a sus smartphones y sus consecuencias.

Puedes encontrar nuestra intervención a partir del minuto 42:15 en el siguiente vídeo. ¡No te la pierdas!

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