Cómo recordar a un ser querido

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar acerca de cómo se debe recordar a un ser querido.

Por desgracia casi todos sabemos lo que es perder a un ser querido. Es ley de vida, y por mucho que seamos conscientes de ello… sigue doliendo. Más allá del proceso de duelo, que es clave para encajar este tipo de situaciones y que pasa por distintas fases, es fundamental centrarse en la aceptación. Aceptar va más lejos de comprender, y supone la consciencia y entendimiento a un nivel profundo de una situación. Debemos tratar de no razonar emocionalmente, por más que en los primeros momentos sea lógico y normal, puesto que no somos robots. Lo cierto es que pasado un tiempo prudencial debemos intentar de tener una perspectiva acorde con la realidad, esto es, ser lo más objetivos posibles, tanto con nosotros mismos como con la vida en general.

¿Cómo podemos recordar a un ser querido de una forma adecuada?

Para empezar buscando recuerdos positivos. Anécdotas, historias, enseñanzas… con una connotación positiva, que nos haga recodar la grandeza de la persona. Quedarse con esas variables de personalidad que tanto valorábamos y otorgarles la importancia que merecían. En el fondo, tenemos que tener en cuenta que tenemos una atención selectiva, que normalmente tiende a centrarse en los aspectos negativos de las cosas… así pues debemos de esforzarnos en cambiar esta tendencia, ya que los resultados serán muy productivos. Realizando ese esfuerzo y repaso, conseguiremos recordar lo mejor de esa persona tan importante para nosotros, y muy probablemente nuestro dolor no sólo se alivie, sino que se convierta en una nueva manera de entender ciertas circunstancias difíciles.

Hay dos preguntas que deberíamos hacernos tras este tipo de episodios dolorosos: ¿Cómo le gustaría vernos a esa persona si lo pudiera hacer? ¿Qué nos diría? A través de este tipo de cuestiones, debemos llegar a ser cada vez más conscientes de la importancia del presente, y por ende de la vida. La vida es algo tan valioso, que aunque haya golpes dolorosos debemos luchar para reponernos y buscar la mejor manera de encararla de nuevo. De las pérdidas se obtienen aprendizajes. A veces es una pena que tenga que suceder algo trágico para que valoremos lo que teníamos… por lo tanto este tipo de reflexión es fundamental para no tener que llegar a ese tipo de situaciones. Anticiparnos y tratar un tema de esta complejidad es una buena manera de valorar nuestras vidas y los que nos rodean. Una forma de motivarnos para nuestro día a día, para tratar de disfrutar y ser mejores. No es algo fácil, pero puede darnos una perspectiva bien distinta, que sin duda potenciará nuestras ganas de vivir la vida. ¿Te atreves a intentarlo?

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