La importancia de establecer límites en nuestras vidas

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y mayores, vamos a hablar acerca de la importancia de establecer límites en nuestras vidas.

Los límites pueden parecer en un primer momento una privación de la libertad, sin embargo aquí nos referimos a ellos como puntos marcados en nuestras vidas para ser conscientes de lo que permitiremos y lo que no. No sólo nos atreveremos a decir que son importantes, son vitales para nuestro correcto funcionamiento.

En los niños

En la educación de nuestros hijos, los límites suponen un aspecto fundamental para que los niños sepan lo que es correcto y lo que no. Entrando más en detalle, ayudan a que los menores sepan de antemano hasta donde pueden llegar. Evidentemente los límites deben fijarse con antelación, de forma estructurada y cristalina. Esto es de gran ayuda para su seguridad, sus relaciones… pero determinante en cuestiones de valores como el respeto o la obediencia. Por supuesto que ser flexibles es una cualidad positiva, pero siempre dentro de un marco sólido y claro que ayude a entender la realidad a los más pequeños. Si no somos capaces de marcar estos límites, los más pequeños no sabrán hasta dónde pueden o no llegar, con las consiguientes posibles consecuencias que pueden darse. Ser conscientes de que fijar límites es beneficioso para todo el conjunto familiar, hace del mismo modo que la comunicación sea más fluida y ayuda en la creación y fomento de vínculos. De este modo ya tenemos unas reglas para comenzar a “jugar”. Cuando uno no sabe las reglas… en el fondo podrá cometer infracciones constantemente. Anticiparnos a situaciones que pueden ser potencialmente desagradables o peligrosas nos dará una gran ventaja para atajarlas.

En adultos

Si hablamos de adultos, los límites son igualmente importantes. Debemos conocer hasta dónde podemos llegar o consentir en según qué situaciones de nuestras vidas. Si esto no es así… valdrá todo. Debemos conocer hasta dónde estamos dispuestos a ceder con nuestras relaciones, trabajo, familia… No es algo sencillo. Parte de la base de valorarnos a nosotros mismos. Un posible ejemplo es que nuestra pareja nos trate con desprecio, de malos modos, nos agreda… en algunos momentos, incluso podremos llegar a dudar si eso es lo “normal” o no. NO LO ES.  El hecho de tener muy claro de antemano que cosas no vamos a consentir nos ayudará mucho a tomar decisiones acertadas. No debemos tolerar que los demás invadan o traspasen aspectos íntimos e individuales de la persona.

Claro que no somos robots y tenemos sentimientos. Claro que debemos ser flexibles, pero ser consciente de hasta dónde podemos o pueden llegar es más que necesario. Si no sabemos que no podemos agredir a una persona, si no sabemos que debemos respetar a la autoridad, si no somos conscientes de que no podemos tratar al resto como nos venga en gana… Todo esto tiene mucho que ver con los derechos y deberes que poseemos como personas. Debemos respetarlos y hacerlos respetar. Más que nunca estamos en una sociedad que se está revelando ante la falta de respeto en el trato hacia las mujeres en el tema referente a la sexualidad.  Campañas como “no es no”, suponen la aclamación de que hay límites que debemos respetar. Un “no” es un límite que fijamos cuando no queremos realizar una acción por imposición. Debe respetarse escrupulosamente. Si esto no es así, una persona estará invadiendo la intimidad de la otra por la fuerza.

El establecimiento de límites ayuda a crear un clima de conocimiento y respeto… está en nuestras manos conseguirlo. ¿Te atreves a intentarlo?

Deja un comentario

diecisiete − 10 =