¿Valoras las cosas buenas de tu día a día?

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar acerca de la importancia que tiene valorar y verbalizar aquellas cosas que nos gustan o parecen bien del día a día.

Nuestra vida cotidiana está, en la mayoría de los casos, mucho más cargada de situaciones positivas de lo que nos imaginamos o creemos. Muchas de esas circunstancias positivas, se dan por hecho y pasan a considerarse “lo normal”. Por eso, lo que hacemos es atender a las circunstancias negativas con mucho más énfasis, en lo que se conoce como atención selectiva. Los quebraderos de cabeza, los problemas y las preocupaciones suelen ocupar mucho más espacio en nuestros pensamientos que las cosas positivas.

Ahora bien, si nos paramos a pensar… ¿Cuántas cosas buenas o positivas hay en nuestro día a día? Si hacemos un esfuerzo comenzaremos a ser conscientes de que más de las que pensamos a priori. Un buen despertar, una caricia, una ducha, un rico desayuno, la compañía de nuestra familia, una canción que nos gusta, un saludo con un amigo, realizar nuestro trabajo, una mirada de complicidad, degustar nuestro plato favorito, jugar con nuestros hijos, realizar nuestros hobbies, el deporte, conversar, abrazar… Esta lista es infinita, sólo depende de la persona. Pero en la mayoría de los casos no somos capaces de darle la importancia que tiene, no somos capaces de valorar y de disfrutar de lo que tenemos. Esta ausencia de valoración y disfrute se acentúa más cuando nuestro estado de ánimo es bajo, tenemos problemas en algún ámbito de nuestras vidas o nuestras preocupaciones no nos dejan disfrutar.

Un sencillo truco

Un sencillo ejercicio nos puede ayudar a atender selectivamente a lo positivo. Simplemente al final del día, podemos realizar un pequeño esfuerzo “obligándonos” a realizar una lista con 3 cosas positivas del día. Parece sencillo… pero no lo es. Si hacemos esto día tras día comenzaremos a ver la cantidad de situaciones y circunstancias que habitualmente damos por hecho que están ahí, pero que en suma son parte esencial de nuestra vida. Si compartimos, charlando con nuestros allegados esta lista, conseguiremos de forma amena ver esos aspectos que a menudo pasan desapercibidos.

Muchas veces nos vemos en la triste tesitura de tener que perder algo para darnos cuenta de lo importante que era para nosotros. Debemos tratar por todos los medios de no llegar a eso. Y tener este tipo de perspectiva, más positiva ayuda de forma determinante a conseguirlo.

Valorar la vida como algo valioso es el punto de inicio para lograr este tipo de visión. Entender que en nuestra vida cotidiana hay una mezcla que debemos saber interpretar: obligaciones, malos y buenos momentos, dificultades, tristeza, alegría… Si somos incapaces de ver lo bueno, estamos siendo cortos de miras. No estamos haciendo un alegato iluso de que todo en nuestro día a día es genial, ni mucho menos. Vamos a tener que enfrentarnos a un montón de situaciones que para nada son agradables. Y es precisamente por eso, por lo que debemos valorar y disfrutar de esas pequeñas cosas positivas, que en suma harán que sepamos ver lo bueno de la vida.  Una vez que seamos capaces de esto…hablarlo y compartirlo con nuestros seres queridos será la guinda al pastel. Un pastel del que disfrutaremos más y mejor ¿Te atreves a intentarlo?

 

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