Miedos: cómo identificarlos y afróntalos

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos vamos a hablar sobre la importancia de identificar nuestros miedos y afrontarlos.

Todos, en mayor o en menor medida hemos tenido, o tenemos, miedo. Existen miedos de muchos tipos, unos más racionales, otros más irracionales… Todos ellos tienen una característica en común: no son agradables. No sólo eso, suponen algo que puede llegar a ser incapacitante dependiendo del grado que tenga dicho miedo. Es decir, el miedo puede formar parte de nosotros, sabiendo llevarlo a lo largo de nuestros días, o puede ser algo que dificulte nuestra vida cotidiana de una manera tal que haga que nuestra realidad no sea funcional.

Cómo identificar los miedos

En primer lugar debemos identificar ese miedo. En la mayoría de las ocasiones pueden coexistir varios, pero sin duda uno suele posicionarse como el principal. Debemos realizar una profunda revisión interna para identificar adecuadamente esto, ya que supone parte principal de la puesta en marcha de las soluciones. Cuando uno es consciente de sus miedos, no se avergüenza de ellos, sino que los acepta en el sentido de ser consciente de la situación que se está viviendo. Incluso las personas más fuertes del mundo tienen miedos, la diferencia que hay en la mayoría de las ocasiones viene determinada por cómo nos enfrentamos a ellos. Y evidentemente, para afrontarlos, debemos ponerles nombre y apellidos, de ahí la relevancia de una buena identificación de nuestros miedos.

La manera de vencer a un miedo va unida a su afrontamiento. Cuestión que para nada es agradable, puesto que una de las características del miedo es su poder de paralización. En este sentido podemos identificar una serie de sintomatología semejante a la de la ansiedad, si bien con algunos matices. La duda, a nivel cognitivo reina en esos momentos. No se trata de enfrentarse al miedo sin más. Se trata de analizarlo y anticiparnos a potenciales situaciones que pueden generarnos dicha sensación. Saber qué situaciones nos dan miedo desde las más pequeñas a las más atemorizantes. Es útil construir una lista en la que detallemos en forma piramidal potenciales situaciones de miedo de menos a más.

Cómo afrontar los miedos

Para el afrontamiento, en un primer momento, cobra un papel protagonista la visualización, anticipándonos en un nivel mental a las situaciones, viendo cómo debemos afrontar las distintas posibilidades, así como manejando todas las salidas de cada circunstancia sin escatimar en detalles. De alguna manera debemos analizar al detalle cada variable que nos molesta para tener armas para enfrentarnos. Es un trabajo que requiere de concentración, voluntad y actitud. Debemos centrarnos en exclusiva en esas situaciones para aumentar nuestras probabilidades de éxito.

Una vez trabajado en dicho ámbito debemos llevarlo al mundo real, al afrontamiento puro. Cuanto mejor hayamos hecho el trabajo anterior, más seguridad tendremos para realizar este enfrentamiento a situaciones temidas. Seguir el esquema de resolución de tareas u objetivos de menor a mayor dificultad será de gran ayuda para motivarnos e ir ganando en confianza para sacar adelante las distintas situaciones. Debemos ser pacientes y no ponernos excusas. Poco a poco, enfrentándonos a cada situación temida, con control, iremos venciendo dicho miedo y recuperando el control de nuestras vidas. Siempre podemos rodearnos de apoyos externos para tales circunstancias. Si llegamos a un punto donde vemos que no somos capaces por cualquier razón de resolver por nosotros mismos esta problemática, es indispensable la búsqueda de ayuda profesional, ya que dejar sin resolver estas cuestiones nos incapacitará para tener una vida “normal”. ¿Te atreves a intentarlo?

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