¿Qué sabes de las inseguridades?

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en niños, adolescentes y adultos vamos a hablar sobre las inseguridades que nos atropellan a lo largo de nuestra vida, a cualquier edad y en cualquier situación.

Una inseguridad es por definición una sensación de nerviosismo asociada a un contexto, donde la persona se percibe como vulnerable e inestable. 

Por supuesto, todos a lo largo de nuestras vidas hemos percibido dicha sensación. Pero, cuando esto ocurre de forma general y en múltiples circunstancias, termina por afectar a la vida  de la persona, a su estabilidad y bienestar. La inseguridad desemboca en falta de autoestima, confianza, ansiedad… y evidentemente en patrones de evitación.

A partir de ahí, entrar en un bucle negativo resulta relativamente sencillo.

Tomar conciencia de que esto nos ocurre es el comienzo para la búsqueda de soluciones. 

No se trata de no tener dudas jamás, la duda razonable nos ayuda a mejorar en muchos contextos. Más bien se trata de identificar las principales situaciones donde nos sentimos especialmente inseguros para analizar si podemos cambiar algo. 

Normalmente las inseguridades se alimentan de un montón de pensamientos negativos, que mal gestionados, se convierten en ocasiones en distorsiones, que nos impiden ver con objetividad y realismo algunas situaciones. Así pues no dejarnos llevar por ellos y ser capaces de debatir racionalmente estos pensamientos intrusivos puede ser de gran ayuda. 

Intentar anticiparnos a esas situaciones, imaginarlas, visualizarlas y ver qué está en nuestro radio de acción. 

De esta manera, los argumentos y razones fomentan esa sensación de seguridad que tendrá mucho que ver con no evitar dichos momentos de tensión. Y es que, si seguimos evitando determinados contextos, jamás conseguiremos dominarlos. 

Los miedos se superan afrontándolos 

Eso sí, cuanto más preparados estemos, más probabilidades tendremos de éxito.

Valorar nuestras capacidades para la resolución de tareas también está relacionado, ya que una correcta percepción de nuestras fortalezas, aumenta nuestra seguridad de cara a resolver una actividad. No se trata de sobrevalorarnos ni infravalorarnos, sino de ver en nuestra experiencia los resultados obtenidos, así como los aprendizajes de los errores y fracasos. En esta línea, el entrenamiento cobra especial relevancia, ya que dominar cualquier situación requiere práctica y dedicación. 

Sentir esa sensación de control y dominio va de la mano de dedicar tiempo y esfuerzo, algo que paulatinamente incrementará esa percepción de seguridad en nosotros mismos.

No existen remedios ni recetas mágicas para resolver las inseguridades, pero lo cierto es que podemos trabajar mucho y bien en ellas para resolverlas. Evitando situaciones o resignándonos a la imposibilidad de mejoría sólo conseguiremos derrotismo. Luchar siempre merece la pena, y obtener seguridad y confianza en determinados escenarios no sólo será algo que nos haga sentir mejor y ser más autosuficientes, sino que los demás lo percibirán abiertamente de forma positiva.

¿Identificáis alguna inseguridad?

En MA Psicólogos Oviedo trabajamos con ellas en nuestro día a día, y comprobamos que se eliminan, en más o menos tiempo, pero se consigue y los resultados no solo conllevan la eliminación de esa inseguridad sino un empoderamiento de la persona, mejorando su autoestima y percepción de felicidad. 

Así que ya sabéis, ¡nada de evitar! 

¡Enfrentar y superar!

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