¿Qué es la asertividad?

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en terapia para niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar sobre la asertividad.

¿Qué es la asertividad? Cada vez nos encontramos con mayor frecuencia con este término, pero… ¿en qué consiste realmente? Muchos lo definen como saber decir que no, y aunque es una de sus características, el poder de la asertividad va mucho más allá.

Ser asertivo es ser capaz de expresar los propios sentimientos y opiniones y hacer valer nuestros derechos sin violar los ajenos.

No se trata de una variable con la que vengamos “armados” genéticamente desde nuestro nacimiento, es una conducta, una habilidad que adquirimos por aprendizaje.

A veces somos asertivos en unas situaciones y en otras no, con unas personas si con otras nos cuesta más, la situación y el área de nuestra vida en la que nos encontremos (laboral, familiar, sentimental…) condiciona nuestra asertividad. No se trata de la dicotomía, persona asertiva/ no asertiva. Se puede aprender a ser asertivo, ya que es una habilidad social. Trabajar y mejorar en ella es posible, si somos conscientes de que situaciones gestionamos peor y cómo podríamos manejarlas de forma más positiva.

¿Cuándo somos asertivos?

Dentro de la amalgama de situaciones en las que podemos desarrollar nuestra asertividad, debemos destacar la base: cuando defendemos nuestros derechos sin violar los ajenos.

La asertividad está íntimamente relacionada con cómo nos expresamos, cómo escogemos nuestro lenguaje y con nuestras formas. El hecho de utilizar bien nuestra comunicación va totalmente en consonancia con la defensa de nuestros derechos sin ofender a los demás.

No es sólo tener la valentía de decir aquello que queremos decir, sino decirlo bien. Cuidar nuestro lenguaje, pero sin desatender la parte no verbal (gestos, entonación, postura, etc.). En la asertividad debemos cuidar y fomentar de una manera global una forma comunicativa empática, sin embargo, sin olvidarnos de nosotros mismos.

A partir de ahí se abre todo un abanico de circunstancias, que van desde saber hacer peticiones, a expresar nuestros gustos e intereses de forma espontánea, pasando por hablar sobre nosotros mismos sin sentirnos cohibidos. Valorar nuestros derechos (en un primer término), para defenderlos y hacerlos visibles cuando corresponda, sin olvidar los de los demás. No todos vemos las cosas de igual manera, y no pasa nada, siempre y cuando el respeto impere dentro de la interacción.

La asertividad es básica para fomentar nuestra autoestima, seguridad y confianza, de hecho, todas ellas se retroalimentan, ayudándonos a sentirnos mejor, y relacionarnos de una manera mucho más adecuada y adaptativa.

Saber decir que no, cobra gran protagonismo, aunque como vemos, es solo una parte de la asertividad. Aun así, es muy relevante y debe formar parte de la conducta de toda persona que pretenda tener conductas asertivas. Tener claro lo que pensamos, para defenderlo después, supone un proceso de introspección necesario en cada persona (saber lo que realmente queremos).

Hacer y recibir cumplidos, mostrar desacuerdos de forma abierta (pero educada, manteniendo siempre unas buenas formas) o pedir aclaraciones cuando tenemos dudas también son algunos de esos factores que configuran la asertividad.

Durante la terapia es importante fomentar desde el principio este tipo de conductas y en MA Psicólogos Oviedo lo tenemos muy en cuenta. Puesto que independiente de la demanda (ansiedad, depresión…) la seguridad en uno mismo es la clave para nuestra estabilidad.

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