La importancia del lenguaje no verbal

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en terapia para niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar sobre la importancia del lenguaje no verbal.

Casi siempre hacemos referencia a los aspectos verbales como lo elemental en una buena comunicación, y si bien es cierto que tienen un gran peso, existe otra parte en las interacciones realmente importante: el lenguaje no verbal.

Esta parte del lenguaje es un tipo de lenguaje corporal que utilizamos para comunicarnos, casi siempre de forma automática sin ser conscientes de ello. Pero se puede entrenar, aunque sin duda es más bien intuitivo y transmite mucho más de lo que creemos.

Todos hemos visto análisis acerca de esto en los mítines políticos en los últimos tiempos, y es que, no es sólo lo que se dice, sino cómo se dice y cómo llega al receptor.

Los gestos, tono de voz, postura, mirada…

Multitud de estudios concluyen que las mujeres interpretan mejor esta forma comunicativa que los hombres.

Independientemente de ello, nosotros queremos relacionarlo sobre todo con cómo comunicar mejor y más asertivamente. Cuando tenemos que comunicarnos con alguien y defender nuestros derechos y voluntades sin ofenderle, debemos comenzar por un buen contacto visual. Este contacto ocular o mirada debe ser firme, pero no intimidatorio, dejando claro que estamos concentrados en la comunicación, mostrando interés. Debe acompañarse de una buena postura, con la espalda recta, sin encorvarla, sin inclinación. Siendo conscientes de la distancia con el receptor, tratando de que sea la adecuada para no invadir, ni estar demasiado distante. Y por supuesto nuestros gestos no deben ser inapropiados, demasiados rápidos o vehementes. Deben acentuar partes clave de nuestro discurso, reforzando con seguridad nuestras palabras. El volumen, cuenta; ni demasiado alto, ni demasiado bajo, buscando una entonación que no sea plana, sino que exprese, y con una velocidad adecuada (lento aburriremos, rápido quizás no nos comprendan).

Cómo vayamos vestidos, cómo manejemos la prisa, el cansancio, etc. serán elementos a añadir a todo lo anterior.

Nuestro cuerpo habla sin palabras, y dependiendo de las circunstancias, de forma natural, sufre pequeñas modificaciones.

Ser conscientes de todo esto podrá darnos muchas ventajas. El resto lo percibe

Lo vemos claramente en los deportistas de élite, su lenguaje no verbal cambia por completo cuando van ganando o perdiendo.

Lo vemos cuando nos enfrentamos por primera vez a cualquier reto, los nervios nos embargan y se percibe.

Lo vemos cuando paseamos por la calle y hay dos personas discutiendo, no hace falta escuchar sus gestos lo dicen todo.

Y así en infinidad de situaciones.

Mejorar en lo posible nuestro lenguaje no verbal y también en la lectura del mismo, nos ayuda a relacionarnos con facilidad y a ser empáticos.

También nos dará mucha información de las personas con quienes tratamos, información muy valiosa para gestionar de la mejor manera posible relaciones y situaciones.

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