Educar a un hijo no es tarea fácil ni mucho menos, me viene a la memoria un refrán “no son los padres lo que hacen hijos, si no los hijos los que hacen padres”. Y qué cierto es, porque los niños no nacen con manual de instrucciones, y cuando se es padre o madre, queriéndoles como se les quiere, es complicado hacerlo bien.
Nos exigimos, nos culpabilizamos, perdemos los nervios, la paciencia… Y es que padres somos 24 horas al día, y no nos deja hueco para mucho más.
Padres perfectos ni han existido ni existirán, la base es quererlos, que eso sí que ya viene dado antes incluso del nacimiento, y luego poco a poco ya nos vamos formando en la tarea de ser padres; a base de experiencia y con algún que otro error a cuestas.

