La metáfora para ver importante de la vida

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos vamos a mostrar una metáfora para hablar acerca de las cuestiones importantes de la vida y cómo tratarlas.

  Suponga que usted es un jardinero que ama su jardín, que le gusta cuidar sus plantas, y que nadie más que usted tiene responsabilidades sobre el cuidado de sus plantas. Suponga que las plantas son como las cosas que usted quiere en su vida… así ¿cuáles son las plantas de su jardín? ¿Cómo ve las plantas como jardinero? ¿Tienen flores, huelen bien, están frondosas? ¿Está cuidando las plantas que más quiere como usted las quiere cuidar?… Claro que no siempre dan las flores en el lugar que usted quiere, en el momento que lo desee; a veces se marchitan a pesar del cuidado; la cuestión es cómo ve que las está cuidando ¿Qué se interpone en su camino con las plantas, en su quehacer para con ellas? Quizás esté gastando su vida en una planta del jardín. Ya sabe que en los jardines crecen malas hierbas. Imagine un jardinero que las corta tan pronto las ve, pero las malas hierbas vuelven a aparecer y nuevamente el jardinero se afana en cortarlas… Y si surge un problema, abandona el cuidado del jardín para ocuparse de ese problema. No obstante, las malas hierbas, a veces, favorecen el crecimiento de otras plantas, bien porque den espacio para que otras crezcan, bien porque hagan surcos. Puede que esa planta tenga algún valor para que las otras crezcan. A veces, las plantas tienen partes que no gustan pero que sirven, como ocurre con el rosal que para dar rosas ha de tener espinas.

Podemos extraer muchas cuestiones de esta metáfora. Muchos significados, cuestiones realmente importantes. Desde aquí nos gustaría invitaros a reflexionar sobre cuáles son vuestras plantas. Una sin duda es la planta de la familia, otra la de las amistades, otra pueden ser los estudios o el trabajo, otra nuestros hobbies, otra nuestras obligaciones… Por más que en ocasiones algo malo ocurra en nuestras vidas, debemos ser conscientes de que tenemos más cosas, que tenemos más plantas. Esto debe ayudarnos a ver las situaciones con perspectiva, con una mirada más poderosa. Y además, que debemos poner atención en qué podemos hacer para cuidar mejor esa parte, entendiendo al mismo tiempo que puede haber cuestiones sobre las que no tenemos poder de acción. No por enfocarse en una sola de ellas estamos haciendo las cosas mejor, es más, podemos ahogar la planta en un momento dado.

Priorizar no significa olvidar el resto

Una cuestión determinante es ser consciente de que debemos de regar todas las plantas, prestarles atención. No solo porque nos sentiremos bien con nosotros mismos, sino porque las plantas nos lo agradecerán, o lo que es lo mismo, lo que nos rodea (sean personas, actividades u obligaciones). En ciertos momentos tendemos a olvidar partes de nuestras vidas que si nos paramos a pensar son parte de lo que somos. Podemos tener un problema en el trabajo, pero si centramos única y exclusivamente nuestra atención ahí, estaremos perdiendo nuestra perspectiva por completo. Porque hay más cosas, y porque además en muchas ocasiones nos equivocamos en la atribución de la importancia de las mismas. Un problema en el trabajo puede tener una importancia tremenda en cierto momento (una hoja marchita), pero si nos dicen a la vez que un familiar ha tenido un accidente, quizás la importancia del tema laboral pase a un segundo plano. Es por esto que debemos fomentar la virtud de atender a todos los aspectos clave de nuestras vidas, y saber priorizar según el caso. Priorizar no significa olvidar el resto, sino prestar más atención a algo.

En momentos puntuales, las cosas puede que no vayan como deseamos. Malas hierbas, situaciones y circunstancias que no se dan como queremos… Atender exclusivamente a esto como un problema puede hacer que nos anclemos a la situación… Debemos centrarnos en las posibles soluciones. ¿Cómo puede mejorar nuestra planta? Se puede podar, añadir abono, un cambio de maceta… En nuestras manos está tomar las riendas y ser parte de esa solución activa. ¿Te atreves a cuidar tu jardín de la mejor manera?

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