La importancia de la negociación en la vida

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos vamos a hablar sobre la negociación.

A lo largo de nuestras vidas nos vemos en diferentes situaciones que hacen que nuestro registro varíe en función de cómo tenemos que afrontar una circunstancia. Primero, acatando órdenes, a veces decidiendo por nosotros mismos y en otras ocasiones negociando.

La negociación es un arma indispensable para vivir en sociedad, desde la familia, a la pareja, pasando por el trabajo. Un aspecto determinante tiene que ver con la predisposición a negociar. Ser consciente de que vamos a tener que “ceder” en algunas cuestiones es parte inherente a la negociación. Saber qué puntos son “intocables” o líneas rojas y cuáles no, es necesario antes de iniciar el proceso. Esta anticipación cobra una dimensión importante para obtener buenos resultados.

Por otro lado están las formas. Saber cómo comunicar, sin herir, ofender o molestar al otro, es imprescindible. De hecho, tenemos mucho ganado, ya que el tono de la conversación será más adecuado y ayudará al acuerdo. Ser asertivo es el objetivo.

Aceptar que en ocasiones hay que “perder para ganar” supone otra variable a tener en cuenta. No se trata de ser rígido o inflexible, sino de acercarse a nuestros objetivos o metas reales, aquellas que realmente necesitamos conseguir. Nuestro lenguaje no verbal también es un aspecto reseñable. Un buen contacto visual, postura y gestualidad no exagerada, sino pausada serán bueno aliados. Si los acompañamos de un tono de voz firme, nuestro mensaje llegará en mejores condiciones al interlocutor.

Ser paciente y no llevar prisas o cansancio a dichas reuniones son otras variables a tener en cuenta. Denota fortaleza así como predisposición a la conversación. Si a esto añadimos no suponer, preguntando aquello en lo que dudamos, nos estaremos acercando a la meta.

Por último, no alterarse en todo el proceso, es decir, tratar de no ser excesivamente emocionales, sino racionales, haciéndonos valer de argumentos en nuestras exposiciones y no entrando en cuestiones personales. Todo unido puede ser una cuestión diferencial tanto en el transcurso como en el resultado de una negociación… ¿te atreves a intentarlo?

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