Adolescentes y tecnología: Cómo controlar si mi hijo está enganchado

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en niños, adolescentes y adultos hoy os contamos sobre el uso de la tecnología y redes sociales, la importancia del ejemplo que damos a las nuevas generaciones y el impacto que tiene nuestro propio uso sobre ellas. 

Cada vez son más los padres que acuden preocupados a nuestra clínica por estas cuestiones; está mi hijo/a enganchado? ¿Cuánto tiempo le dejo internet? Y un largo etcétera.

Las nuevas tecnologías han venido para quedarse. Y no sólo eso, sino para evolucionar constantemente haciendo que día a día surjan distintas plataformas de todo tipo de contenido que nos incitan a estar atentos a ello. Ya no basta con conocer Facebook o Twitter, las cosas evolucionan velozmente. 

Esto no es un alegato en contra de la tecnología ni mucho menos. Los nuevos medios tienen una gran cantidad de ventajas y beneficios que, bien utilizados pueden hacernos la vida mucho más fácil. Eso sí, insistimos, bien utilizados.

Metamos las manos en nuestro bolso o bolsillos… ¿Quién no tiene un Smartphone? 

Sigamos la reflexión, ¿quién no dispone de una red social? 

Pero ahondemos aún más: ¿qué padres no se quejan del uso desmedido de sus hijos (sobre todo adolescentes) al respecto?

Poseer un Smartphone no es ningún delito, ni tener redes sociales, faltaría más. Ahora bien, no ser conscientes del uso que hacemos de ello y el ejemplo que damos no deja de ser un tanto cínico. 

Educando desde pequeños

En la educación, a cualquier nivel el ejemplo y la imitación son determinantes. Nuestros niños nos ven constantemente haciendo uso de pantallas, bien sea por trabajo o por placer. ¿Cómo no van a querer hacer lo que hacen sus mayores? Tenemos casos en cualquier ámbito de nuestras vidas, desde estar con amigos tomando algo y estar cada uno con su teléfono, no escuchar a nuestra pareja debido a nuestra falta de atención, pasando por caminar por las calles con nuestra mirada fijada en el dispositivo tecnológico de turno.

El teléfono móvil se está convirtiendo en uno de los grandes problemas para las familias con hijos adolescentes. Lo vemos diariamente en las consultas, llegando al puno de no saber cómo abordar la situación, ya que la “dependencia” es casi absoluta. Y sí, en algunos casos podemos hablar de adictos, no cabe la menor duda. 

Por supuesto que existen múltiples pautas para manejar y gestionar esto correctamente, pero hoy queremos empezar por la principal: el ejemplo.

Cómo los mayores utilizamos las nuevas tecnologías es esencial para generar un modelo en nuestras casas, un buen ejemplo.

No estamos diciendo que esto sea la solución absoluta, pero sí que generará una serie de pautas implícitas clave para el devenir del bienestar familiar. Hablamos de respetar tiempos sin tecnología, comidas, cenas… hablamos de hacer cosas juntos que no conlleven esa individualidad tan acuciada en los últimos tiempos. Hablamos de compartir. 

No hace mucho tiempo, otro tipo de tecnología, la televisión, unía. ¿Por qué? Pues porque sólo había una en casa y había que verla en familia. Se compartían momentos, comentarios, risas… Y por supuesto esto no hace que la televisión sea el santo grial, pero…

Actualmente las tecnologías nos aíslan, cada uno en nuestra habitación… 

Parémonos a pensar en ello unos minutos.

Antes de quejarnos de las nuevas generaciones, mirémonos el ombligo. ¿Cuánto tiempo dedicamos los mayores al móvil, tablet u ordenador? ¿Qué estamos mostrando y enseñando a nuestros pequeños?

Os dejamos con la reflexión y atentos a cualquier participación y comentario, os leemos!

Recordad: ¿qué tal si empezamos por dar buen ejemplo?

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