Cuidar nuestras relaciones sociales nos hace más felices

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en niños, adolescentes y adultos vamos a hablar de la importancia que tiene mantener el contacto en el tiempo con personas de nuestro interés. Nos aporta bienestar y alimenta nuestra felicidad.

A todos nos ocurre el perder contacto con un amigo o amiga, sin saber muy bien la razón.

La reacción al darnos cuenta, suele tener siempre un denominador común: pena o fastidio. Y es que, aquellas personas que fueron importantes en algún momento de nuestras vidas para nosotros, no se las quiere fuera de nuestras vidas.

Sin embargo, el paso del tiempo, el devenir de nuestra cotidianeidad, el trabajo, los cambios… terminan por acabar con el contacto cercano que tanto valorábamos y que tanto bienestar nos generaba.

Hoy en día no podemos quejarnos de los medios (teléfono, internet, etc) que nos permiten el contacto con los demás. Podemos relacionarnos con personas en el otro lado del mundo gracias a las nuevas tecnologías con facilidad y a golpe de click, de modo que no es una cuestión de poder o no estar en contacto. Es una cuestión de querer, de voluntad y motivación, de poner los medios, el esfuerzo, para no desvincularnos.

El refrán “hace más quien quiere que quien puede” es un fiel reflejo de este tipo de circunstancias. Es más, cuando son los demás los que pasado un tiempo se ponen en contacto con nosotros, solemos tener reacciones de alegría.

Entonces… ¿por qué no fomentamos más estas relaciones?

Nuestras prioridades dicen mucho en este terreno, y bien seamos personas más o menos sociables, es una pena que contactos positivos, que conllevan buenos momentos se pierdan.

No es necesario que el contacto sea continuo, pero de ahí a que sea inexistente… hay un trecho.

Hace más quien quiere que quien puede

Refrán

Si nos paramos a pensar, la mayor parte de nuestros momentos felices han sido compartidos con otras personas. Personas con las que podemos tener muchos tipos de contacto, esa es nuestra decisión. Lo que es evidente es que mantener dichas relaciones enriquece nuestras vidas, favorece relaciones sanas a largo plazo y hace fuertes los lazos que las unen.

Debemos poner un esfuerzo emocional para conservarlas, no es cuestión de un gasto económico. Ese esfuerzo que tiene interesarse por gente amiga, por escucharles si es necesario, ayudar o ser ayudado.

Las relaciones humanas son claves para sentirse arropado y entendido.

La postergación suele ser nuestra peor enemiga en este punto. “Ya te llamaré” o “me pondré en contacto contigo sin falta” son frases propias de nuestra oratoria habitual.

No es una cuestión de obligación ni mucho menos. Se trata de querer buscar momentos para compartir con seres queridos. Algo que nos hace y les hace bien, de modo que los beneficios son compartidos.

Estar en los buenos momentos es relativamente fácil, pero estar en los regulares o malos se convierte en sinónimo de amistad y empatía. Sinónimo de vínculo y compromiso.

No perder relaciones sanas que aportan nos ayuda en muchos sentidos. Desde la autoestima a la confianza pasando por el sentimiento de valoración y seguridad. Forjar relaciones poderosas solo depende de nosotros.

Así que si hace tiempo que no sabéis de ese “alguien importante”, ¿os lanzáis a contactar?

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