No alcanzo mis objetivos: influencias negativas

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en niños, adolescentes y adultos vamos a hablar sobre la importancia de tolerar la frustración cuando afrontamos retos, aprendiendo y asumiendo los errores y los que nos encontramos por el camino.

A nadie le gusta hacer las cosas mal, eso es evidente. Pero habitualmente no conseguimos las cosas a la primera, hay que intentar y aprender. Los errores forman parte del proceso de aprendizaje… Aunque no nos guste errar. Y en ocasiones, comenzamos a evitar tareas con el fin de no fracasar, llevándonos a un autoengaño constante.

No fallamos, pero porque no intentamos.

Muchos de los miedos que alimentan a la evitación están asociados a recibir un no o una crítica, sentirnos mal por el propio error, temor a decepcionar… Por eso resulta imprescindible en la educación inculcar el valor del intento y la existencia del error como algo natural. Natural y motivador para mejorar y aprender. Tan importante o más, es potenciar la independencia para pensar y reflexionar en búsqueda de soluciones, combinado con una sabia petición de ayuda cuando sea necesario.

Educar en intentar de forma autónoma, asumiendo el error.
No se trata de intentar por intentar, sino de seguir recomendaciones y razonamientos para llegar al dominio de una tarea. Y sin duda la dificultad de la misma marcará de alguna manera el esfuerzo, empeño y posible frustración al respecto.

Otra de las claves es el dominio de la frustración. Y es que, frustrarnos es de nuevo algo natural. Y claro está, va de la mano de lo anteriormente comentado; no nos gusta fallar. Una vez que dejamos de demonizar el error, otro aspecto importante es aceptar los noes, vital no sólo en la ejecución de tareas, sino también en otros aspectos como las normas, reglas y límites. Los noes por norma no suelen ser bienvenidos, pero a largo plazo, será un factor a tener en cuenta para negociar, buscar alternativas y aceptar respuestas que no son agradables. Aceptar el no, es aceptar a los demás y asumir decisiones y puntos de vista diferentes. Esto afecta al clima familiar, al escolar, a las dinámicas deportivas y sociales… y a la disciplina en general. 

Evitar cualquier tipo de situación por miedo a no tener éxito es algo peligroso. Evitar contactos sociales por miedo a ser rechazados es un ejemplo, sea el tema de amistades o relaciones. Además tiende a retroalimentarse y extrapolarse a otros contextos con el tiempo. Ya sabemos que para vencer cualquier tipo de miedo debemos enfrentarnos a ellos, y hacerlo de la mejor forma y con las mejores armas conllevará dejar la evitación a un lado y prepararnos para hacer una correcta gestión de los mismos.

Se trata de trabajar desde la aceptación de las dificultades y de no evitar, potenciando la autoestima,  confianza y seguridad, claves para conseguir objetivos y en cualquier proceso terapéutico, para nosotros en MA Psicólogos Oviedo son la base de la terapia.

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