Problemas con la ludopatía

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar sobre de la ludopatía (adicción al juego).

Entendemos por ludopatía: al juego patológico que consiste en un trastorno adictivo y por tanto del control de los impulsos, que se caracteriza por la necesidad incontrolable de practicar juegos de azar de forma compulsiva

Ese deseo irrefrenable de seguir apostando, normalmente (por no decir siempre) va ligado a la larga a pérdidas económicas, descontrol y desastres a nivel personal.

Se aumentan paulatinamente las cantidades apostadas, ya que para lograr las mismas sensaciones se requiere más riesgo. Comúnmente se intenta recuperar el dinero perdido apostando más… 

Todo ello conlleva mentiras a la familia y personas queridas, por lo que se deterioran esas relaciones, sumado a que las pérdidas económicas suelen terminar con los ahorros y puede recurrirse al robo, préstamos, endeudamientos, etc. 

Esas soluciones desesperadas ponen de relieve la magnitud de la problemática.

Hablamos de un juego que va en aumento, donde no se sabe parar a tiempo, donde no hay límites. Por eso siempre nos referimos a este problema como un trastorno de control de los impulsos. A la vez que el trastorno aumenta, el carácter de la persona suele adquirir ciertas particularidades, como la inquietud e irritabilidad, sentimientos de culpa, ansiedad, depresión…

¿Cómo se desarrolla la ludopatía?

El desarrollo de la ludopatía suele explicarse normalmente a través de tres fases:

– Fase de ganancia: comienzo paulatino de las apuestas, obteniendo algunas ganancias y beneficios. El juego va cobrando más interés y comienza a ser cada vez más prioritario.

– Fase de pérdida: se aumenta el riesgo, con lo que se aumentan las cantidades apostadas… y por supuesto las pérdidas… y la frecuencia. Se juega más para obtener las mismas sensaciones, y por supuesto eso conlleva tener que jugar para recuperar.

– Fase de desesperación: las pérdidas crecen y suponen un problema cada vez mayor. Se comienza a negar la existencia del problema y sus consecuencias. Se recurre a lo que  anteriormente definíamos como “soluciones desesperadas”.

La vida de los afectados se vuelve altamente disfuncional, ya que estamos ante un trastorno muy desadaptativo. Sumemos la pérdida de dinero, las mentiras, la pérdida de seres queridos, el descontrol… Así que no estamos hablando sólo de problemas económicos. 

Identificar los síntomas es la clave

Ser capaces  de identificar todas estas variables será determinante para ayudar o ser conscientes de la situación. Este tipo de trastornos requieren ayuda profesional, que puede en ocasiones ser interdisciplinar (distintos profesionales). 

Mirar hacia otro lado puede terminar por condicionar la vida de la persona afectada de forma muy nociva y disfuncional. 

Buscar ayuda es de sabios, pero para dar ese primer paso: reconocer el problema es imprescindible, romper el autoengaño de que realmente no hay problema, no hay adicción.

Romperlo suele formar parte de las primeras fases de la terapia. Ya que muchas veces es el entorno el que reconoce el problema de ludopatía antes que el afectado/a.

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