Cómo crear un buen ambiente de trabajo

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar de la importancia que tiene el buen ambiente en el trabajo.

En la mayoría de los trabajos se tienen compañeros, jefes… es realmente complicado no tener que interactuar a la hora de trabajar, ya que tarde o temprano lo habitual es tener contacto de cara a resolver tareas. Siendo más específicos, existen multitud de puestos donde laboralmente la interacción es además de necesaria, clave para los resultados empresariales, pero también para la salud mental del trabajador.

Desde el mundo de la hostelería a las grandes multinacionales, es más que evidente que un buen ambiente de trabajo favorece el desarrollo y las relaciones de las personas. Y no sólo eso, los resultados son un fiel espejo de ello, ya que aumentan notablemente en cantidad y calidad cuando el ambiente laboral es sano.

¿Cómo favorecerlo?

Hay varios factores clave, pero quizás debamos comenzar por la competencia o profesionalidad. No es el más crucial (como veremos posteriormente), pero sí tiene la relevancia de que, cuando un buen profesional ejecuta sus tareas sin problemas y resuelve situaciones potencialmente generadoras de incertidumbre, el resto del equipo se ve favorecido. Para ello es imprescindible una buena formación y en muchos casos experiencia.

Por supuesto que un liderazgo eficaz y una buena repartición de las tareas son elementos que facilitan este tipo de circunstancias laborales. La inserción en la empresa, con un adecuado conocimiento del puesto y las responsabilidades junto con sentirse parte del proyecto juega siempre a favor.

Pero es cierto que si tenemos que hablar del factor crucial, debemos hablar de la actitud. Puede que no se tenga la mayor experiencia ni formación, pero una buena actitud, abierta al aprendizaje y que cree buen clima ayuda especialmente en los entornos laborales.

No debemos olvidar de que no estamos en un espacio de ocio, de tal manera que todo lo que incite a la cordialidad, agradecimiento, valoración del esfuerzo y compañerismo, sumarán.

Hablamos de tener la actitud de sacar adelante nuestra parte de tarea, pero estando abiertos a brindar ayuda, a tener palabras positivas para el compañero, a saber decir en lo que no se está de acuerdo pero de una forma constructiva… A saber que el trabajador de al lado también es una persona y que puede estar pasando por un mal momento… Actitud para fijar un objetivo e ir a por él, pero donde los medios para conseguir ese fin cuenten.

Todos podemos trabajar en esa actitud de la que hablamos

Una tarea puede salir mejor o peor, pero con una actitud adecuada el equipo se fortalece y se une con el objetivo de conseguir la meta. Las buenas relaciones personales se fomentan. Los mensajes adecuados se deben poner en práctica. Agradecer una ayuda no sólo es lícito, es necesario. Entender que no sólo se comparten objetivos, sino una parte de la vida elemental, ya que pasamos muchas horas con los compañeros.

Trabajar a gusto es ni más ni menos, en realidad, calidad de vida.

De cada persona depende su parte… en ocasiones tristemente nos encontramos con lugares donde la toxicidad se ha impuesto debido a los años y al enquistamiento de malas praxis, trabajadores con mala actitud, jefes tiranos…

Ser conscientes de ello y poner en práctica estos recursos es nuestra opción.

Llegado el caso, un cambio, aunque pueda asustar, puede suponer la mejor alternativa.

No debemos resignarnos a que determinados climas nocivos sean la única realidad. Y por supuesto no debemos permitir que ese desgaste termine por condicionar nuestra actitud, que siempre dependerá de nosotros.

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