Sobre la adicción al trabajo

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en terapia niños, adolescentes y adultos hoy vamos a hablar sobre la adicción al trabajo.

Os presentamos 5 marcadores para saber si realmente somos o no personas con un perfil workaholic.

Entendemos por workaholic a aquella persona que tiene una dependencia o adicción al trabajo.

Este exceso de implicación en lo laboral aparta al adicto al trabajo de disfrutar otras facetas de la vida, en muchas ocasiones relacionadas con su ocio, y que también afectan a lo familiar o relacional. El centro de su vida es el trabajo, es su refugio.

Veamos los 5 marcadores que identifican al workaholic

  1. No hacen descansos, suelen hacer por norma horas extra, se llevan trabajo a casa y les cuesta irse de vacaciones (no se encuentran cómodos y si van probablemente realizarán tareas laborales desde allí). Otra característica interesante es que no saben o les cuesta muchísimo delegar. Por supuesto son los últimos en irse de su trabajo.
  2. Sentimientos de culpabilidad si tienen tiempo libre. El workaholic piensa en su rendimiento, en cómo ser más eficiente… Pero a la vez sienten incomodidad dejando de lado lo laboral. De alguna manera el trabajo se convierte en su monotema, en su obsesión.
  3. Cualquier cosa alejada de la temática de su trabajo no les atrae. De alguna manera, este perfil de individuo centra toda su atención en el trabajo, el rendimiento y el éxito conseguido. Sus pocas relaciones sociales son casi exclusivas en su ambiente de trabajo o empresa. Se convierten en personas egocéntricas, “primero yo y después yo”.
  4. Se aíslan socialmente. Consecuencia de todo lo anterior, nos encontramos ante personas que se ensimisman y renuncian a las relaciones sociales. Van quedándose cada vez más solas y perdiendo contacto con los demás, ya que no cuidan lo que está a su alrededor (familia, pareja…). Es evidente de que en este proceso no están siendo conscientes, pero las consecuencias a largo plazo son muy nocivas.
  5. Suelen descansar mal, y el insomnio es una seña de identidad. Por supuesto, la irritabilidad, estrés, ansiedad… forman parte de las personas que, paulatinamente, se obsesionan más y más con su trabajo. Están conectados las 24 horas del día. Este exceso de preocupación suele quedar patente también en la minuciosidad en sus tareas, que en ocasiones les lleva a pensar que “sólo ellos pueden hacerlo bien”.
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