Psicólogo infantil Oviedo

Desde MA Psicólogos, especialistas en niños adolescentes y adultos, vamos a hablar sobre la psicología infantil.

Querer lo mejor para nuestros hijos no nos da en muchas ocasiones las herramientas necesarias para evitar un problema. Un padre o una madre no ha de saber, por mucho que quiera a sus hijos, diagnosticar o tratar el problema psicológico de su hijo.

Por eso, en MA Psicólogos Oviedo hemos apostado por un modelo orientado al conocimiento del problema como parte inicial y fundamental de un tratamiento psicológico. Ya sea en un niño o en un adulto, el desconocimiento se presenta como un principal escollo a la hora de reconocer si de verdad existe un problema que tratar.

Es por eso que, desde nuestro centro de psicología infantil en Oviedo, ofrecemos una primera sesión de orientación gratuita. Este servicio se ofrece para orientar a aquellas personas que tengan dudas sobre si deben acudir realmente a terapia o no. Durante la media hora de charla con el especialista, la información será la clave para detectar si es necesario un paso más profundo dentro de la psicología o si, por el contrario, es una cuestión más fácil de superar y no es necesario ayuda profesional.

Esta situación de desconocimiento o duda es frecuente entre padres y madres que ven en sus hijos comportamientos que les preocupan. La mente de un niño está en constante formación y ese crecimiento también deriva en una gran complejidad. Existen problemas comprobados en los más pequeños como pueden ser déficit de atención, apatía, hiperactividad…

Esas conductas son detectadas por la familia o incluso por los profesores y, en muchas ocasiones no es fácil saber por dónde dar el siguiente paso. En nuestra sesión gratuita, el psicólogo informará de la posibilidad de tratar el problema y cómo se puede afrontar. Aclarará las dudas que reciba para que, así, se pueda valorar dar el siguiente paso y recibir atención psicológica.

No siempre es fácil pedir ayuda, es más bien complicado. Pero a la vez, es un síntoma inequívoco de madurez. Y si es para nuestros hijos más aún.

A la cuestión que queremos llegar, y aclarar, es que muchas veces no hay un problema real que tratar. Simplemente son cuestiones puntuales que hay que saber manejar y que, con el tiempo, se normalizarán. Pero si no llega ese momento en el que la normalidad prima, es cuando hay que acudir a los especialistas. La capacidad de expresarse de un niño es limitada, al igual que sus conocimientos sobre sus emociones, por lo que no puede decir cómo se siente realmente o lo que le sucede.

Uno de los aspectos fundamentales para entender a los niños es escucharlos y observarlos. De esta manera se pueden detectar cambios en su comportamiento, en su forma de hablar, de jugar, de pintar, en definitiva, de expresarse. Ahí estará la clave para saber cuándo acudir a un especialista para resolver cualquier tipo de duda.

La confianza también resulta clave en este tipo de aspectos. Crear desde que son pequeños un lazo de confianza y comprensión hará que los niños trasladen a los padres temores, miedos, problemas o situaciones en las que no estén cómodos. Sinceridad y transparencia deben ser de obligatorio cumplimiento para los padres, pues los niños son su vivo reflejo.

Situaciones complicadas para los más pequeños

Los niños pueden atravesar momentos difíciles derivados de una situación familiar compleja. En los momentos complicados son los que más sufren, su vulnerabilidad es evidente. Por eso hay que cuidar mucho las formas, el vocabulario y los comportamientos en general.

Pero no siempre el problema está dentro de casa, el colegio y las incipientes relaciones sociales que puedan estar teniendo nuestros hijos pueden afectarles de una forma directa.

Es evidente que una separación, una grave enfermedad o la muerte de algún familiar son los dos momentos críticos en los que un pequeño puede cambiar de comportamiento y encerrarse más en sí mismo. Pero no tienen que ser tan traumáticas para provocar efectos negativos incluso algo positivo y maravilloso como es un nacimiento puede resultarles a muchos niños como algo negativo, pues pierden ese centro de atención que siempre han tenido.

Como decíamos, también puede ser que los problemas vengan de fuera. Es decir, del colegio o de las relaciones que nuestros hijos puedan tener fuera del ámbito familiar. Son comunes los problemas de atención, de comportamiento, el aislamiento social e incluso las peleas en niños que necesitan una pequeña ayuda para volver a la normalidad de su vida.

Como veis son muchas las situaciones en las que un niño puede verse involucrado en un cambio de conducta que derive en problemáticas más agudas.

Problemas psicológicos en niños

Ante cualquiera de las situaciones anteriormente citadas y, sobre todo, si se extienden en el tiempo, es aconsejable acudir a un especialista.

Recordamos que nuestro centro psicológico de Oviedo tiene un servicio de orientación gratuito en el que orientamos a padres sobre cualquier duda que tengan en relación con el comportamiento de sus hijos.

Los problemas más comunes entre los más pequeños pueden resumirse en:

  • Problemas de ansiedad, inseguridad, complejos o baja autoestima
  • Problemas de adaptación
  • Dificultad para afrontar adecuadamente un divorcio
  • Problemas de conducta
  • Miedos y fobias
  • Enuresis, micción nocturna y diurna o encopresis
  • Depresión o tristeza, falta de ilusión y espontaneidad
  • Desobediencia
  • Problemas académicos: falta de motivación, atención, concentración…

Si tu hijo presenta alguno de estos comportamientos no dejes pasar más el tiempo y acude a un especialista. Puede que no sea grave y el niño vuelva a la normalidad, pero también es probable que vaya a más y sea complejo de resolver.

El servicio MA Psicólogos de orientación gratuita en Oviedo está enfocado a resolver este tipo de problemas con la ayuda de especialistas.

Puedes pedir cita de 8:00h a 22:00h de lunes a domingo en el 984 10 63 41 o rellenar un pequeño formulario en nuestra web.

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