¿Cómo podemos automotivarnos?

Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en niños, adolescentes y adultos, vamos a hablar sobre como automotivarnos cuando no estamos en nuestro mejor momento.

La motivación es una variable imprescindible a la hora de plantearnos cualquier tipo de meta. Está íntimamente ligada a la actitud, y juntas dicen mucho de nuestro comportamiento en cuanto a afrontamiento se refiere.

Cuando las cosas nos van bien, y nuestros objetivos son motivadores, nuestra actitud tiende a estar bien alimentada. Ahora bien, esto no siempre es así, y hoy queremos referirnos a esos momentos donde todo está cuesta arriba y no sabemos por dónde empezar, ya que las circunstancias no invitan a hacerlo por ningún sitio.

Moral baja, mal estado de ánimo, pocas fuerzas… queremos cambiar la tesitura, pero a veces no sabemos cómo hacerlo. Nadie quiere estar en esta situación, pero lo cierto es que es algo tan común como la vida misma. Somos lo que somos y nuestras circunstancias, y en ocasiones éstas complican nuestra salud a nivel mental. Tenemos que hablar de expectativas y objetivos.

Ponernos una gran meta sería no sólo un engaño, sino probablemente un fracaso. Debemos dividir y minimizar, desmigando como si de un pan se tratase en objetivos más pequeños las tareas para facilitarnos la ejecución de las mismas.

Por ello, cuando la situación es realmente complicada, debemos comenzar por cosas tan aparentemente sencillas como horarios para despertarnos, hábitos de higiene y comidas. Pueden parecer nimias, pero cuando no hay ningún tipo de motivación, debemos “obligarnos” con estas tareas. Solo siendo conscientes de la importancia que tiene cumplirlas, comenzará el cambio.

Se trata de proponerse una meta, por pequeña que sea, y cumplirla

Sólo así comenzaremos a percibir el logro, algo imprescindible para que la rueda comience a girar.

La cuestión es facilitar el cumplimiento de un objetivo a través de la subdivisión de la meta.

Si queremos mejorar físicamente, pero no somos capaces de ir al gimnasio… el objetivo claramente se complica. De ahí la importancia de ser más firmes con metas más simples. Vestirnos con atuendo deportivo, hacer la mochila e ir al menos 2 días a la semana. No estamos hablando ni siquiera de qué ejercicios entrenar… Estamos hablando de que las 2 o 3 primeras semanas el hecho de ir es suficiente. Así, conseguiremos, más adelante, hablar de los ejercicios.

Estamos hablando de configurar hábitos y rutinas. Así consolidaremos nuestros pasos para tratar de no volver a las andadas y desmotivarnos.

Tener personas que “nos motiven” puede ser de gran ayuda, y siempre que esto sea así, bienvenido. El problema es que no en todas las situaciones podemos gozar de esta ayuda extra, y por otro lado, si lo pensamos, debemos buscar la manera de valernos por nosotros mismos en la medida de lo posible.

La fuerza de voluntad se alimenta con muchos factores, que van desde la disciplina a la responsabilidad… pero una variable muy poderosa en este sentido es la motivación de logro. Lograr pequeñas tareas o metas es el camino para comenzar a sentirnos capaces. ¡Fíjalas bien y ve a por ellas!

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