Desde MA Psicólogos Oviedo, especialistas en terapia para niños, adolescentes y adultos vamos a hablar sobre las razones que están detrás de la búsqueda de validación y agrado en los demás.
Buscar la validación y tratar de agradar a los demás es un comportamiento muy común en los seres humanos, y tiene raíces tanto evolutivas como psicológicas y sociales. No es en sí algo negativo: puede ayudarnos a vivir en sociedad, generar vínculos y desarrollarnos emocionalmente. Sin embargo, cuando se vuelve excesivo o dependiente, puede afectar la autoestima y la autenticidad.
Herencia evolutiva
Como especie, los seres humanos hemos sobrevivido gracias a la vida en grupo. En contextos ancestrales, ser aceptado por la tribu significaba protección y acceso a recursos. Ser rechazado podía significar aislamiento o muerte. Por eso, nuestro cerebro ha desarrollado mecanismos que nos hacen sensibles a la aprobación o desaprobación social, porque históricamente estaban vinculadas a la supervivencia.
Necesidad de pertenencia
Desde la infancia, todos necesitamos sentir que pertenecemos a un grupo: familia, amigos, pareja, comunidad. Esta necesidad de aceptación es una parte fundamental de nuestro desarrollo emocional. Agradar a otros se convierte en una forma de asegurar ese sentido de pertenencia. Cuando somos aceptados, liberamos dopamina y oxitocina, neurotransmisores asociados al bienestar emocional.
Aprendizaje infantil
Muchos patrones de búsqueda de validación se desarrollan en la infancia. Si crecimos en entornos donde el amor o la atención estaban condicionados (por ejemplo, solo nos elogiaban si éramos “buenos” o lográbamos algo), podemos haber aprendido que nuestro valor depende de lo que los demás piensan o esperan de nosotros. Este patrón puede mantenerse en la vida adulta si no se cuestiona.
Falta de autoestima o autoafirmación
Cuando una persona no ha desarrollado una imagen sólida de sí misma, tiende a buscar fuera lo que no siente dentro: valor, reconocimiento, afirmación. En este caso, agradar se convierte en una estrategia para compensar la inseguridad interna. Cuanto menos validación interna tenemos, más necesitamos la externa.
Condicionamiento social y cultural
Vivimos en sociedades que muchas veces refuerzan la validación externa. Desde redes sociales hasta entornos laborales o familiares, se premia la aprobación, el rendimiento y la imagen. En este contexto, agradar a los demás puede parecer no solo deseable, sino necesario para sentirse exitoso o querido.
Miedo al rechazo o al conflicto
Agradar es una estrategia común para evitar conflictos o tensiones. Muchas personas buscan complacer para evitar ser juzgadas, criticadas o abandonadas. Este miedo al rechazo puede llevar a decir que sí cuando en realidad quieren decir no, o a silenciar opiniones por temor a no encajar.
Buscar la validación es parte de nuestra naturaleza social, pero es importante diferenciar entre el deseo saludable de conexión y la dependencia excesiva de la aprobación externa. El equilibrio está en poder convivir con los demás, respetando quiénes somos, sin tener que dejar de lado nuestras necesidades o valores para ser aceptados.
Empieza por quererte a ti mismo y aceptarte tal y como eres, en MA Psicólogos creemos que esa es la mejor validación. Y si tienes problemas para hacerlo nosotros te acompañamos en el proceso, la terapia puede ser una buena guía de validación propia.
